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El ensayo a compresión de tu bloque da un número, y ese número depende de cómo se midió: qué mide y cómo leer el informe

2026-11-04 · 12 min de lectura

En este artículo

El ensayo a compresión de bloques de concreto es simple de describir: se toma una pieza entera, se le nivelan las caras de apoyo, se mete en la prensa y se carga hasta que rompe. La carga máxima dividida entre un área es la resistencia a la compresión, el número que la norma de tu país usa para clasificar el bloque y el que tu cliente te va a pedir.

Lo que no es tan simple es leer ese número. El mismo bloque puede dar casi el doble según el área con que se haga la cuenta, y menos si llegó húmedo a la prensa o se refrentó mal.

La prensa, sus platos y su verificación están en el laboratorio mínimo; el adoquín, que en muchos países se ensaya a flexotracción, tiene su propio artículo.

1. Ensayo a compresión de bloques de concreto: qué mide y qué no

Mide cuánta carga aguanta la pieza entera, apoyada sobre sus caras, en las condiciones del ensayo. Es un ensayo de la pieza, no del material: en el número entran la mezcla, la compactación que logró la máquina, el curado, la forma del bloque, el espesor de sus paredes y cómo se preparó para romperla.

Por eso conviene tener claro lo que no mide:

Lo que sí hace muy bien es comparar tu producción consigo misma: misma pieza, mismo procedimiento, mismo laboratorio, semana tras semana.

2. Resistencia a la compresión de bloques de concreto: área bruta o área neta

La carga de rotura es la misma; lo que cambia es entre qué se divide. Como el área neta es más pequeña, la resistencia sobre área neta sale más alta. En un bloque hueco el concreto ocupa, según la definición de la norma guatemalteca de ensayo, entre el 50 % y el 75 % del área bruta. Eso quiere decir que el número en área neta sale entre 1,3 y 2 veces el de área bruta, según lo hueco que sea tu bloque.

Un dato medido: en un ensayo de la Universidad de Cantabria (Villegas, Tuesta e Ibáñez, 1994), bloques de 14 × 39 cm con 546 cm² de área bruta y 294 cm² de área neta dieron 9,9 MPa sobre el área bruta y 18,5 MPa sobre la neta.

¿Cuál usa cada país?

País o normaSobre qué área se clasifica el bloque
Brasil, NBR 6136Área bruta
Colombia, NTC 4026Área neta
ASTM C90, de referencia en buena parte de la regiónÁrea neta
Guatemala, NTG 41055 (método de ensayo)Permite calcular las dos, según lo pida el interesado
México, Normas Técnicas de Mampostería de la Ciudad de México (piezas según la NMX-C-404)Área bruta

Si tu país no está en la tabla, revisa su norma de producto: el área va escrita junto a la tabla de resistencias.

Dos consecuencias prácticas:

Primera: no compares tu número con el de otro país sin pasarlo de área. La tabla de cemento por bloque del inventario de Brasil que usamos en cuántos bloques salen de un bulto está en área bruta: con un bloque hueco típico, el de 6 MPa ronda los 12 en área neta.

Segunda: el área neta no se mide con la regla. Las normas que la usan la sacan del volumen neto de la pieza, que se obtiene pesándola seca y sumergida, como en el ensayo de absorción, y dividiendo entre la altura. Medir paredes con el calibrador y restar huecos es solo una aproximación: los huecos tienen conicidad. Si en tu informe dice «área neta», pregunta cómo se obtuvo.

3. Cómo se prepara la pieza: refrentado, humedad y velocidad

Tres cosas que mueven el número sin que cambie el bloque.

El refrentado. Las caras de un bloque salen de la máquina con pequeñas ondulaciones, y si la pieza se apoya directo sobre el acero, la carga entra por los puntos altos y la pieza rompe antes. Por eso se nivela con una capa delgada, el refrentado o capping.

Dos piezas de concreto sobre una bandeja de acero, una junto a la otra, con una capa delgada y blanca de refrentado en los bordes de las caras de apoyo y manchas de óxido en la cara de arriba

Cada norma acepta sus materiales: la guatemalteca, una mezcla de azufre o yeso de alta resistencia; la brasileña (hoy la NBR 6136-2:2026, que absorbió el método de ensayo), pasta de cemento o mortero, o rectificar la cara con disco; las que siguen a la ASTM remiten a una norma de refrentado propia. Lo que comparten es lo importante: una capa delgada, de unos pocos milímetros (entre 3 y 5 según la norma), con las dos caras paralelas, y sin parches. Una pieza mal refrentada no se corrige: se reemplaza.

Pieza de concreto entre los platos negros de una prensa de ensayo a compresión, con una capa blanca de refrentado arriba y abajo que la separa del acero

Ninguna de las normas que revisamos acepta romper el bloque sin preparar la cara, ni apoyarlo sobre almohadillas de neopreno. La única alternativa al refrentado es rectificar la cara con disco hasta dejarla plana.

La humedad de la pieza al romperla. Un bloque húmedo da menos que el mismo bloque seco. La guía de la asociación de mampostería de Estados Unidos sobre la ASTM C140 lo dice: las piezas de absorción no se usan para compresión porque su humedad afecta el resultado. Por eso las normas de ensayo piden dejar las piezas dos o tres días en aire de temperatura y humedad controladas antes de romperlas. En el estudio de Cantabria, muros pequeños saturados perdieron alrededor de un 20 % de carga frente a los secos. Una pieza que sale del cuarto de curado y entra a la prensa el mismo día te va a dar un número más bajo que el real.

Pieza de concreto refrentada con yeso, en la prensa de ensayo bajo el plato de acero, con la rebaba de yeso que sobresale por el borde de la capa superior

La velocidad de carga. Cargar muy rápido da más resistencia de la que tiene la pieza. Por eso las normas fijan el ritmo: la guatemalteca, por ejemplo, pide aplicar la segunda mitad de la carga en no menos de un minuto ni más de dos. Si tu prensa es manual, cronometra.

4. La edad del ensayo

La referencia más común es 28 días, y así lo dicen las normas de Colombia y de Brasil. Pero hay un matiz que pocos leen: lo que se exige es que el bloque cumpla en el momento del despacho. La NTC 4026 lo dice con todas las letras, y permite usar las piezas antes de 28 días si tienes un historial de cómo gana resistencia tu bloque que muestre que llega, sin eximirte de verificarlo. La norma brasileña deja que el fabricante y el comprador acuerden la edad de control.

Para producir, la edad que sirve es otra:

Una aclaración que evita discusiones: la absorción no se exige a una edad fija. Baja a medida que el cemento sigue hidratándose, así que una pieza que ya cumple joven no va a empeorar con los días.

5. Cuántas piezas se rompen y cómo se escogen

Un resultado no es una pieza: es un grupo. El número exacto lo fija tu norma, y varía:

Más importante que el número es cómo se escogen: al azar, de distintas estibas y horas del turno; no las más bonitas ni las que quedaron a mano. La guía de la asociación de mampostería de Estados Unidos lo advierte: elegir las mejores o las peores, o tomarlas de una sola parte de la estiba, falsea el lote.

Y un lote tiene que ser un lote: la misma mezcla, el mismo proceso y el mismo curado.

6. Promedio e individual: por qué se piden los dos

Las normas no se conforman con el promedio. La colombiana y la ASTM C90 piden un mínimo para el promedio de tres piezas y otro, algo menor, para cada pieza; la brasileña calcula un valor característico a partir de las piezas más bajas de la muestra, de forma que un lote disparejo sale castigado aunque su promedio sea bueno.

La razón es la misma en todas: el promedio dice el nivel de tu producción; la pieza más baja dice su dispersión. Y la dispersión es la que te obliga a gastar cemento de más, porque para que la pieza mala cumpla tienes que subir todas.

Por eso, en un informe, mira primero la distancia entre la pieza más alta y la más baja. Un promedio holgado con una pieza muy por debajo habla de compactación desigual entre cavidades, de una amasada distinta o de un curado distinto. Tres piezas juntas, aunque el promedio esté justo, son un lote bajo control.

7. Cómo leer el informe del laboratorio

Un informe de compresión bien hecho trae más que un número. Esta es la lista para revisarlo, y para exigirla si no viene:

Qué buscar en el informePor qué importa
Identificación de la muestra: producto, fecha de fabricación, loteSin eso no puedes devolver el número a la mezcla y al día que lo produjeron
Edad al ensayoUn 7 días y un 28 días no se comparan
Norma de ensayo y de productoDice qué área y qué criterio de aceptación aplica
Área usada, bruta o neta, y cómo se obtuvo la netaCambia el número hasta el doble
Dimensiones reales de cada piezaNo las nominales: el área sale de ahí
Tipo de refrentadoUn refrentado distinto explica saltos entre informes
Condición de la pieza: seca al aire, húmedaUna pieza húmeda da menos
Carga máxima de cada piezaCon ella puedes rehacer la cuenta si hay un error
Resistencia de cada pieza y el promedio (o el valor característico)El promedio solo esconde la dispersión
Tipo de falla, si lo anotanUna rotura rara puede ser del ensayo, no del bloque
Acreditación del laboratorio y verificación de la prensaSin ella el informe no vale ante un tercero

Pongamos un caso hipotético para practicar. Tres bloques de 14 × 39 cm rompen con 300, 260 y 320 kN. El área bruta es 140 × 390 = 54.600 mm². Supongamos que el concreto ocupa el 52 % de la cara, con lo que el área neta es de unos 28.400 mm².

PiezaCarga (kN)Sobre área bruta (MPa)Sobre área neta (MPa)
13005,510,6
22604,89,2
33205,911,3
Promedio5,410,3

Es el mismo lote dicho de dos maneras. En una norma de área bruta se lee «5,4 MPa»; en una de área neta, «10,3 MPa». Si un cliente te compara con un catálogo de otro país, pregúntale primero sobre qué área está el número del catálogo. Y fíjate en la pieza 2: queda bastante por debajo de las otras dos, y es la que te va a decir si el lote cumple el mínimo individual.

8. Si la resistencia salió baja: qué revisar, y en qué orden

La reacción habitual es subir el cemento. Es la última decisión, no la primera: cuesta todos los días y a veces el bloque no tenía nada.

Primero, el ensayo, que es lo más barato de revisar:

  1. ¿Qué área se usó? Un informe en área bruta leído contra un mínimo en área neta parece un desastre que no existe.
  2. ¿Cómo se refrentó? Capas gruesas, caras no paralelas o parches bajan el número.
  3. ¿Los platos cubrían la pieza sin doblarse? Está contado en el laboratorio mínimo.
  4. ¿La pieza estaba seca? Si salió del cuarto de curado o se mojó en el camino, dio de menos.
  5. ¿A qué edad se rompió? Un número de 7 días no se juzga contra un mínimo de 28.

Segundo, la muestra. ¿Se tomó al azar? ¿Era todo del mismo lote? ¿Se golpeó en el transporte? La NTC 4026, por ejemplo, prevé una segunda muestra del mismo lote retenido antes de rechazarlo; otras normas tienen su contraprueba.

Tercero, la planta. Si el ensayo y la muestra están bien, el bloque está bajo de verdad:

Solo descartado todo eso tiene sentido tocar el cemento, en tanda corta y confirmándolo con el mismo ensayo, laboratorio y edad.

9. Qué hacer esta semana

  1. Saca tus tres últimos informes de compresión y busca en cada uno el área usada, la edad y la carga de cada pieza. Si alguno no lo dice, pídeselo al laboratorio: tienen el dato.
  2. Escribe en una hoja cómo se toma la muestra en tu planta: de qué estibas, a qué horas, quién la escoge. Si la respuesta es «las que estén a mano», cámbiala desde el próximo lote.
  3. Separa tres piezas del próximo lote para romperlas a 7 días, además de las de 28, y anota los dos números juntos. En pocos meses tendrás tu curva, y con ella sabrás al séptimo día si el lote va a cumplir.